miércoles, 23 de febrero de 2011

TRIPPERS FROM THE CRYPT: Próximamente en la Tierra.


Bueno, bueno, hermanitos, nuestro viaje intergaláctico, Plan 9 del Espacio Exterior, está llegando a su fin...

Un año después de embarcarnos en la nave Vinalia y recorrer medio universo avistando marcianos y verificando abducciones, ha llegado el momento de comenzar a concretar nuestra siguiente aventura... esta vez rumbo al Infierno...

Trippers from the Crypt

se titulará nuestro próximo especial, que como podéis imaginar, viniendo de nuestras retorcidas y maquiavélicas mentes, será de lo más terrorífico...

En nuestra cripta bodega se está ya cociendo una espeluznante pócima de relatos de horror y espanto que, os lo aseguramos, os helará la sangre en la venas.

Todo ello, una vez más, de la mano de los mejores narradores, poetas e ilustradores de nuestro país.

Queridos drugos:
Preparaos para la Invasión.

Lo vamos a pasar de miedo

Y como aperitivo (para chuparse los dedos),
ahí va esta ilustración de nuestro maestro de ceremonias sangrientas,
Miguel Ángel Martín, que acompañará al especial...
Jijijiji...

Seguiremos informando

martes, 22 de febrero de 2011

Hola, hola...


-Hola buenas, hay alguien ahí?... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
-lo siento, número equivocado

sábado, 19 de febrero de 2011

RAÚL NÚÑEZ: Pionero, Freak & Poeta.


Descubrí a Raúl Núñez por casualidad en 1993 a través de ese breve y luminoso poemario titulado People, editado por Tusquets en 1974.

Nada sabía hasta entonces de él, pero compré aquel libro por intuición al leer la sinopsis de su contraportada: People - decía - es una galería de freaks; aquí quedan grabados y enmarcados, respirando para siempre la atmósfera contaminada de nuestro tiempo. Son los personajes-límite de una época, ya en vías de disolución y en plena metamorfosis...

Estas palabras me cautivaron y fueron las culpables, en cierto modo, de mi devoción posterior por Raúl. Porque lo cierto es que People me arrebató (que diría el maestro Iván Zulueta), su ritmo y referentes beat, su atmósfera de marginalidad y misticismo, su espontaneidad, sus metáforas delirantes y esa fusión de prosa y poesía pop, hibridada y marciana, precursora (antes de Bukowski o Carver) del llamando Realismo Sucio en nuestro país, que en aquel momento me pareció absolutamente deslumbrante y moderna.

Comencé a partir de entonces a indagar en la vida y obra de Raúl, del que durante los noventa se sabía por estos pagos más bien poco. Escritor argentino nacido en 1947, afincado en España durante los ochenta, a caballo entre Barcelona y Valencia, y autor de varios libros inencontrables y descatalogados: las novelas Derrama Whiski sobre tu amigo muerto, Sinatra, La rubia del bar y A solas con Betty Bop, y los poemarios San John López del camino, Poemas de los Ängeles naúfragos, Cannabis Flan, Jugla Rock y el ya citado People.

Algunos de estos títulos los fui consiguiendo a través de catálogos especializados y librerías de viejo, y algunos otros sigo hoy, quince años después, sin haberlos logrado encontrar...

Ni siquiera supe de su muerte en 1996, en Valencia, porque no fue algo sonado ni de lo que se hablara en los medios; Raúl murió alcoholizado, pobre y solo, maldito hasta el tuétano y lleno de poesía y nostalgia, como cualquier freak de sus poemas, y que yo sepa muy pocas necrológicas o recordatorios de sus libros se hicieron entonces o se han hecho hasta el día de hoy... Y ello pese a haberse adaptado dos de sus novelas, Sinatra y la Rubia del bar (editadas ambas por Anagrama), a la pantalla grande, y ser un autor de culto entre ciertos círculos de escritores libertarios de su tiempo.

La editorial tinerfeña Baile del sol ha venido a saldar al fin parte de esta deuda pendiente con Núñez, reuniendo toda su obra poética en un volumen absolutamente recomendable titulado Marijuana para los pájaros.

Y por nuestra parte, Patxi Irurzun y yo aportamos nuestro granito de arena a la causa incluyendo uno de sus relatos en Resaca/Hank Over.Un homenaje a Charles Bukowski (Caballo de Troya/ Mondadori, 2008), y  en el último número de Vinalia Trippers, Plan 9 del Espacio Exterior, le hemos dedicado al completo el suplemento Poemash (que podéis videar arriba).

Sólo queda ahora esperar que Anagrama reedite sus novelas y que poco a poco la crítica le ponga definitivamente en el lugar que merece.

Salud & Pura Vida, Raúl, allá donde ahora estés.

sábado, 5 de febrero de 2011

viernes, 4 de febrero de 2011

RECURSOS MARCIANOS


-Hágame el favor de hacerle pasar.

-Buenas, póngase cómodo. ¿Le informaron a usted del puesto al que aspira?

-Sí, tengo algunas referencias. Es lo que me animó a venir hasta aquí.

- Mocosverdes International tiene un volumen de negocio bastante amplio. Operamos, además del nuestro, en varios países del este y en el África occidental, ya sabe, Senegal, Cabo Verde, las dos Guineas… Queremos extender nuestro mercado hacia otros territorios, países emergentes como el Brasil, la China y por supuesto, introducir nuestras novedades en el cine del gigante Indú. De sobra es conocido en qué estamos especializados, lo nuestro, señor mío, es el Espacio. Mi pregunta es la siguiente: ¿qué nos puede ofrecer? En fin, me interesa, es curioso lo que dice su currículum, según he entendido… viene de otro planeta.

- Sí, es correcto. No se equivoca usted. Si bien he creído conveniente no señalarlo, puesto que, según me han hecho saber, mi planeta no viene registrado en sus guías de viaje. Hubiese sido por mi parte una incorrección haber rellenado dicha casilla sin una explicación objetiva.

- De acuerdo, su lugar de nacimiento en estos casos no suele ser relevante. Lo que a mí me interesa es, dígamelo con total sinceridad, qué puede aportar a nuestra empresa. Su currículum, en este sentido, no esclarece del todo su experiencia. Dice que sus visitas a la tierra comprenden el período que va del año 48 al 62. En base a esto, qué tiene que decir.

- Bueno, mi experiencia en el mundo del cine se reduce al visionado de varias películas de la época. Mencionar, por destacar, algunas como Destination Moon, Conquest of Space, The Angry Red Planet, The terror From Beyong Space, por citar algunas. Se las digo a usted en su idioma original ya que estuve destinado allá, en los Estados Unidos. Quiero decir, lo que puedo aportar es mucho. Advertí que ustedes, los “Sin pelo…” - Perdón, es así como se les conoce en toda la Galaxia -. Decía que advertí que no estaban del todo acertados a la hora de representar la sociedad universal de la época. Yo, humilde admirador de aquel cine y en especial del género que nos ocupa, ya entonces tuve la tentación de, algún día, aportar mis conocimientos para corregir tanto error, y fomentar así la producción de films de corte realista, con carácter social, sobre el Espacio.

- ¿Y qué le ha hecho esperar sesenta años para decidirse a tal empresa?

- Señor, le explico. Después de ochenta años dedicados al estudio de campo del Cosmos, mi empresa ha decidido prescindir de mis servicios, alegando que se veían obligados a reducir la plantilla debido a previsiones futuras de pérdidas en todas sus sucursales. ¡Futuras pérdidas! Tiene gracia, ¿verdad? Desde que inventaron la dichosa máquina del tiempo no cejan de despedir a honrados trabajadores como yo, con más de ochenta años de experiencia, en base a que han visto que el futuro está muy negro.

- Me conmueve su historia, señor. Si bien tengo que darle malas noticias. Aquí, en nuestra compañía, nos dedicamos íntegramente al cine “Fantástico”, y subrayo esto último, Fantástico. La gente, y usted estará enterado de la situación, no está para cine realista interestelar. Vuelve lo clásico, ya sabe, bichos verdes, platillos volantes, el rayo láser… En definitiva, cine de evasión. Lo siento, tengo en consideración sus buenas intenciones. Lo emplazo a que vuelva dentro de unos años, con su currículum actualizado, por si la situación es propensa a sus innovaciones. Es una pena, pero me temo que aún no estamos preparados.

Rubén Casado

lunes, 31 de enero de 2011

martes, 25 de enero de 2011

YO VENGO DE...


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Pí pí Kuá kuá
Pí pí Kuá kuá
Pí pí Kuá kuá
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Pápa pápa kuá lá
Pápa pápa kuá lá
Papá pápa kuá lá
.
.
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Bú lu lu lu lu.........................................
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Vengo de Plutón.
Soy hijo de Plutón.
Y me llamo Plutonio.
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Jon Andoni Goikoetxea, Baracaldo, Euskadi.

lunes, 24 de enero de 2011

Sigue el Plan 9 del espacio exterior



¿Somos nosotros ellos?
¿Nos gobiernan los Reptilianos?
¿Estamos en la fase final de la abducción?

Todos los secretos serán desvelados

...

domingo, 23 de enero de 2011

Pamplona, estamos allá-


Pamplona Nuevo PUnto de VEnta---

Lugar: ME QUIERO VIVIR
calle: Plaza del Castillo 38, CP 31001

Además de los VInalias enviamos el siguiente material...

Verraco Salvaje de Hvaldez, 40 Albóndigas supercongeladas de Rodrigo Moreno, Textos Finales de Leopoldo Siri, Antología poética para una política de las Luciérnagas de Antonio Orihuela, Polyfonías de Mark Solborg y Peter Wessel, Tributo a Fonollosa, 2000 mgs, Caldo de pollo para el Gato...

miércoles, 12 de enero de 2011

EL FIN DEL MUNDO DE RESACA


Era un domingo por la noche. Me había acostado hacía sólo unas horas, después de un día horrible.

El sábado me emborraché a base de bien, ¿qué otra cosa podía hacer? ¿Salvar a las ballenas? En fin, pensé que a lo mejor ese día conocía a la mujer de mis sueños, no fue así y me vi en un antro de música disco a las ocho de la mañana, rodeado de pijos y maleantes, borracho, mirando a mi alrededor y desplazándome entre sus cuerpos como un animal confuso.
Me encontré a dos amigos en idéntica situación, uno de ellos también era un borracho así que no era raro encontrarlo en esos ambientes a esas horas, el otro no acostumbraba a estar por ahí, pero le había dejado la novia, tras cinco años, y ahora salía siempre y bebía hasta el amanecer, es lo que tiene el amor cuando se va. Nos saludamos efusivamente y nos pedimos unas copas, invitaba el soltero reciente. No teníamos gran cosa que decirnos y aunque la tuviéramos la música estaba demasiado alta así que nos quedamos ahí, apoyados contra la pared, mirando los culos y tetas que pasaban ante nosotros. Había unas cuantas chicas que no estaban nada mal, pero en el garito el índice de penes era bastante alto y la cogorza imposibilitaba cualquier intento de realizar una danza de cortejo medianamente decente, nuestro plumaje era lacio, nuestra conversación balbuceante.
Terminé la copa y decidí que alargar la situación por más tiempo era un absurdo, la noche había acabado, yo había perdido. Además tenía comida familiar unas horas más tarde y no quería ir de empalmada.
Dije que iba a mear y desaparecí de allí sin despedirme, dar esquinazo era mi especialidad, era un maestro en dicho arte.
Conseguí llegar a mi cochambrosa habitación de alquiler y me tumbé en la cama, me dormí enseguida.
Cuatro horas después sonó el despertador, me sorprendió gratamente no encontrarme demasiado mal. Me vestí y me eché agua en la cara justo cuando recibía una llamada de mi madre para informarme de que estaban abajo esperándome en el coche. Bajé y me monté en el asiento de atrás, delante iban mi madre y mi hermana.
- ¿Qué tal?
- Bien.
- ¿Has dormido?
- Un poco.
- Pufff.....Como hueles a alcohol.
- Me tomé un par de cervezas anoche.
Salimos despedidos de allí rumbo al pueblo de mi otra hermana, donde nos esperaría una sabrosa barbacoa familiar, y así fue, tras un viaje de aproximadamente una hora con el sol cegador bañando mi resaca.
Una vez allí mi cuñado se encargó de la barbacoa, le gustaba hacerlo. Prometeo le había dado el poder del fuego a él. Por mí estupendo. Mis sobrinos pequeños corrían y gritaban. Yo empecé a darle al vino y al chorizo frito, lo cual me embotó definitivamente mi maltrecho cerebro. A medida que avanzaba la tarde noté el efecto de los excesos, no estaba muy hablador, me disculpé ante la familia aduciendo una "mala noche".
Terminamos de comer y me tumbé en una hamaca del jardín, conseguí pestañear un poco, la familia seguía de tertulia y siguieron y siguieron hasta el anochecer.
Nos despedimos unos de otros y volví a montarme en el coche con mi madre. Estaba destrozado y no me apetecía otro viaje de una hora hasta el cuartucho así que le dije si me podía quedar en su casa, por supuesto accedió, incluso se ofreció a prepararme una sopa caliente, benditas madres.
Tras ello por fin vi la posibilidad de descansar un poco, había sido un fin de semana ajetreado, con poco sueño y mucha locura, ahora podría dormir unas buenas horas tranquilamente antes de enfrentarme de nuevo a una semana de trabajo infernal en la fábrica de embutidos, con su interminable desfile de barras de choped, una tras otra, normales y con aceitunas, hasta el fin de los tiempos. ¡Qué vida esta! ¡Qué sin sentido! ¿Cuándo acabaría todo?.
Nunca pensé que la respuesta iba a estar tan próxima.
Me había acostado hacía sólo unas pocas horas, la cama del chalecito de mi madre era mucho más cómoda que la de mi cuartucho de alquiler así que me había dejado envolver por su comodidad a la espera de un sueño largo y reparador, pero me despertó ese extraño sonido, era como la sirena de una ambulancia pero mucho mas grave y potente, era tan grave que hacía vibrar las paredes, además sonaba por el aire, como si se moviera en el cielo. Me desperté confuso y con dolor de cabeza, no sabía bien dónde estaba, miré a mi alrededor y caí en que era la casa de mi madre, me froté el ojo derecho.
Volví a oír ese sonido, la pared vibraba, empecé a oír ladridos de perros por las calles. ¿Qué sería aquello? ¿Quién sería el cabrón de montar tanto escándalo a esas horas? Era como cuando pasa alguien con la música del coche exageradamente alta en mitad de la noche haciendo vibrar todo a su paso, pero esto venía de las alturas. Volvió a sonar.
"Me cago en todo" pensé arrojando furioso la sábana hacia atrás. Me incorporé y me rasqué el culo metiendo la mano dentro del calzoncillo, caminé tambaleándome hasta la ventana. No podía ver nada ya que había bajado la persiana. Volví a oír la extraña sirena y los ladridos de perro, la pared volvió a vibrar, levanté un poco la persiana y miré afuera. No vi nada, miré a derecha e izquierda, nada.
De repente suena otro zumbido y lo veo. Dos extraños objetos pasan volando por encima de la casa de enfrente. Dos jodidos objetos cilíndricos volando por el aire, del tamaño de coches, pasan a toda velocidad y desaparecen. No puedo creerlo, ¿estaré soñando? ¿Estaré pedo? Subo por completo la cortina y abro la ventana, los ruidos aumentan, muchos más ladridos de perro, se empiezan a oír gritos humanos, oigo un ruido de cristales rotos.
Entonces vuelven a pasar delante de mí los objetos a toda velocidad, me caigo de culo debido a la impresión, no puede ser, esto no es real, no es real. No sé cómo reaccionar, estoy ahí, sentado en el suelo en calzoncillos. Los ruidos aumentan a un ritmo vertiginoso, gritos, cosas que se rompen. "Por fin ha pasado, me he vuelto loco. !Eso es! Abusé demasiado de las putas drogas, todo ese LSD hace años, me lo dijeron y no quise creerlo, pero ahí está, he perdido por completo la cabeza, mi cordura se fue por el desagüe, en realidad estoy tumbado en un hospital y todo esto es producto de mi mente enferma"
Los objetos volantes pasan por entre las casas, no los veo porque sigo sentado en el suelo pero sus haces de luz iluminan cada poco la habitación y los zumbidos me rodean, en ese momento se abre la puerta de la habitación, es mi madre, en pijama y con la cara descompuesta.
- ¡¡¡Dios mío, ¿qué está pasando?!!!
- No lo sé.
- ¡¡Nos atacan!!
- No mamá, esto no es real, estoy loco.
- ¡¡Nos atacan!!
Oigo un estruendo tremendo y noto un temblor, me incorporo y miro la ventana frente a mí, el edificio de enfrente se está derrumbando, como en una demolición controlada, simplemente se derrumba, estaba ahí y en un par de segundos ya no está ahí, la enorme nube de humo entra en la habitación, nos rodea, ya no se ve nada, tosemos, noto la mano de mi madre apretándome el brazo, clavándome las uñas, para ser una alucinación el dolor es terriblemente real.
Agarro a mi madre y la saco de la habitación, cierro la puerta tras de mí, intento pensar, reaccionar, mi madre grita.
- ¡¡¡Dios santo, ¿qué hacemos? ¿Qué hacemos?!!!!
- ...........
- ¡¡¡¿Qué vamos a hacer?!!!
- ¡¡¡Calla coño!!!
Mi madre empieza a lloriquear, trato de calmarla, aunque yo tampoco estoy calmado.
- Tranquila, vamos al garaje.
- No, al garaje no.
- Hazme caso, vamos al garaje.
Bajamos corriendo las escaleras entre el humo, yo en calzoncillos y mi madre en pijama, nosotros, la humanidad, abro la puerta del garaje y la meto de un empujón, ella grita histérica.
- ¡¡¡Los animales, los animales!!!
- ¡¡¿Qué?!!
- Coge a los animales.
- ¡¡Mierda!!
Voy al salón y miro alrededor, ha habido suerte, veo al gato escondido debajo del sofá, me acerco a él y me bufa, le agarro de una pata y lo arrastro hacia afuera, lo agarro, él se aferra a mí, clavándome las uñas en la cara y el pecho, el dolor es real, muy real.
- ¡¡Maldito hijo de puta peludo, intento salvarte la vida cabrón!!
Al llegar al garaje me lo arranco de la piel y lo arrojo, corre a esconderse tras la despensa, yo sangro, mi madre grita, las paredes vibran, el suelo tiembla.
- ¡¡¡El perro, el perro!!!
- ¡¡Mierda!!
- ¡¡¡El perro, el perro!!!
- Vale, no te muevas de aquí.
Vuelvo al salón y llamo al perro, no contesta. Salgo a la entrada, el espectáculo es sobrecogedor. Varios objetos voladores pasan rápidamente por el aire sobre los chalets y edificios, la gente corre despavorida gritando histéricamente, hay humo por todas partes, ladridos de perro, alarmas de coche, un vecino pasa corriendo por detrás de la verja de entrada, nuestras miradas se cruzan por un segundo, veo el pánico en su rostro antes de perderse calle abajo entre el humo. Los cilindros zumban a mi alrededor, estoy alucinado, estoy dentro de una jodida película de serie B, no es posible, ¿dónde coño está el ejercito? ¿Por qué nadie nos ha avisado de nada? ¿Y dónde coño se ha metido el puñetero perro?.
Vuelvo dentro de casa, al entrar tropiezo contra un escalón y me jodo el dedo gordo del pie derecho. Voy a la cocina, abro un cajón, ahí está, el cuchillo de cortar el jamón, largo y afilado, lo cojo, también otros dos de cortar embutido, bastante grandes y amenazadores, pienso en Estados Unidos, siempre me quejo de ellos, pero si estuviera ahí tendría una puta recortada.
Vuelvo cojeando al garaje, mi madre está acurrucada en una esquina temblando.
- ¿Dónde está el perro?
- No lo se mamá, seguramente se ha largado.
- ¿Qué vamos a hacer?
- No lo sé, de momento toma esto - la alcanzo uno de los cuchillos del embutido.
- ¿Quiénes son? ¿Los árabes?
- No mamá, no lo creo.
Echo llave a la puerta y me auto encierro en el garaje junto a mi madre y el gato, enciendo la luz y busco algo que ponerme encima, miro entre la ropa sucia. Encuentro un pantalón azul del trabajo y una camiseta blanca con manchas de chorizo, también me pongo unas viejas botas. Fuera siguen los ruidos. Me pregunto qué estará pasando. Oigo un estruendo en la puerta de la calle, alguien ha entrado en casa, mi madre también lo ha oído, nos miramos aterrados.
Alguien golpea la puerta del garaje. No contestamos. De repente por debajo de la puerta empiezan a introducirse unos tentáculos de color verde, deslizándose, palpando el suelo, mi madre y yo estamos petrificados, el único que reacciona es el gato que empieza a bufar y se abalanza contra uno de los tentáculos arañándolo repetidamente, con movimientos rápidos y precisos como de boxeador.
- ¡¡¡No Tizón, fuera, fuera!!! - grito, empujando al gato con el pie.
- ¡¡¡Dios mío, ¿qué es eso?!!! - grita mi madre.
- Schhh, calla, no hagas ruido.
Pero me doy cuenta de que es inútil, ya saben que estamos ahí, el tentáculo se agarra con fuerza y arranca un pequeño trozo de puerta, luego otro, el agujero es de alrededor de un metro, veo tentáculos moviéndose.
Entonces oigo al perro, está tras la puerta gruñendo, se abalanza contra el extraño ser, gruñe e intenta morder los tentáculos.
El gato emite un bufido, se eriza aumentando su tamaño al doble y sale corriendo por el agujero atacando también al enemigo.
Entonces pienso en ello. Esos cabrones peludos que no levantan ni medio metro del suelo tienen unos huevos muchísimo mas grandes que los míos. Miro a mi madre, me acerco y le beso en la mejilla.
- Pase lo que pase no salgas.
- ¡¡¡¿Dónde vas?!!!
- Te quiero.
- ¡¡¡No me dejes sola aquí!!!
Agarro fuertemente con una mano el cuchillo jamonero y con la otra el del embutido, también me armo con un martillo que veo en el suelo, me acerco a la puerta. Abro.
Ahora los veo, tres seres de aproximadamente un metro y medio, dos verdes y uno violeta, de enorme cabeza y varios tentáculos a modo de pies, la mejor forma de describirlos es como una especie de pulpos gigantes. Nos miramos, nadie dice nada, miro fijamente al que tengo mas cerca, tiene los ojos grandes y completamente negros.
Levanto la mano y hundo el cuchillo del jamón en su cabeza, emite un sonido gutural, su cabeza es blanda, lo saco y hundo el cuchillo del embutido, me abalanzo sobre los otros dos, uno retrocede, de un certero mandoble le arranco media cabeza que vuela por el salón y aterriza sobre el sofá, voy a por el otro, emite un chillido agudo según me ve llegar, está asustado, yo no, estoy fuera de mí, estoy loco, soy un psicópata terrestre. Hundo el cuchillo del jamón en su ojo, remuevo, un tentáculo se enrosca alrededor de mi cuello, no me importa, con la otra mano voy cortando la cabeza del ser, hoy cenaremos pulpo.
Sólo ha durado unos segundos, me los he cargado a los tres, miro el estropicio, uno de ellos aún se convulsiona mientras lo muerde el perro.
No ha sido difícil, pienso en ello, no me han atacado con pistolas de rayos ni con sables de luz, ¿y si venían en son de paz? Bueno, que hubiesen enviado una carta, es como cuando ves una cucaracha enorme en tu habitación, quizás sea buena, limpian la suciedad y todo eso, pero cuando la ves de repente el primer instinto es matarla de un pisotón, quizás dentro de unas horas esté siendo juzgado por un senado intergaláctico por matar a unos inocentes embajadores, o quizás es simplemente que estos extraterrestres nos han subestimado.
Enciendo la tele del salón, paso los canales, ninguno emite nada, doy con uno que sí, son imágenes de aficionado, no hay locutor, ni rótulos, sólo el caos en la ciudad, llamas, objetos volantes, gente corriendo.
Abro el garaje, meto al perro dentro para que cuide de mi madre, me pongo un casco de obra que veo por allí y arrastro un mueble para ponerlo delante de la puerta, le digo a mi madre que no se preocupe, que tengo que salir a ver qué pasa, que no tardaré, ella llora.
En la calle se siguen oyendo gritos humanos, me miro al espejo, la verdad es que no tengo el aspecto de un soldado salvador de la humanidad, más bien parezco un peón de albañil psicópata.

Sigo mirándome al espejo, hoy me he librado de la fábrica de embutidos, esbozo una sonrisa, "puede que esto esté bien", y salgo al exterior.
 
 
Carlos Salcedo Odklas