Mostrando entradas con la etiqueta Colaboraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colaboraciones. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de febrero de 2012

ANTES DE GOOGLE


nos escribíamos largas cartas a mano, de puño y letra, para contarnos todo lo que nos pasaba y más, cientos de cartas y sellos y sobres, y esperábamos como agua de mayo la llegada del cartero, que nos hablaba del mundo exterior. la mayor parte de los contactos literarios de mis inicios, años 90, fueron así, mediante interminables cartas para hablar de la vida y el mundo y los fanzines y el realismo sucio y social: david gonzález, patxi irurzun, hernán migoya, miguel ángel martín, toño benavides, colaboradores todos de vinalia trippers, y también josé manuel vara, editor de atrocity exhibition, que aún conserva muchas de aquellas misivas manuscritas (como podéis videar en este borraska). no sé si escribirse a mano era mejor o peor, quizás más caro o más lento y coñazo, pero todos lo echamos de menos y lo evocamos con nostalgia

y también: las cabinas de teléfono y las conferencias y las fichas para llamar por teléfono (y aquí me remonto ya a los 70), las películas porno y de terror y de culto y de serie b y los videoclubs, los cómics de makoki y creepy y vampus y el víbora, los diccionarios y las enciclopedias, el ajoblanco, las pesetas y céntimos y billetes de mil duros (un papel morao, que diría manolo kabezabolo), la movida madrileña, gabinete, parálisis, glutamato, polanski, pistones y malasaña, el agapo, la vía láctea, nueva visión, el garaje y el fuzz, los cardíacos, los deicidas, los ramones, sex musem y veredicto final, nuestro grupo, y la batería, las baquetas, los amplis y los conciertos y los locales de ensayo, el barrio húmedo, las peleas entre pandillas, los heavys y mods y rockers y punkis, las lambrettas y vespas, la venatoria y la pícara, el amor a los veinte y el amor más tarde en fuga, el ccan, el benito, el montañés, la cantina, la terapia del camino y los beat, el yoga, los viajes interiores y exteriores, las noches locas, las posturas de cien duros y los ajos y centras y pondiniles, los primeros relatos y poemas, la universidad y la prestación social sustitutoria, la licenciatura y las oposiciones, miller, céline, kerouac, lovecratf, machen, lowry, bukowski, bernhard, el pueblo oscuro y perro de la lluvia y el primer fanzine que ideé, spleen, que nunca llegó a ver la luz, y muy en especial vinalia trippers, aquel punto esencial de encuentro con otros autores, y la sensación de que algo grande y distinto podía pasar...


Vicente Muñoz Álvarez, del blog Borraska Ciberfanzine.


lunes, 6 de febrero de 2012

UN VAMPIRO EN MIS GERANIOS



Abrí el balcón para regar las plantas, reparando en unos ojos rojos y diminutos contenidos en una sombra. Acostumbrando la vista a la oscuridad (tiempos de crisis, recorte de alumbrado público), discerní un murciélago chiquitito entre mis geranios.

Entra, le dije (demasiadas películas de vampiros), juro que aquellos ojos me miraron y diría que perplejos si se le puede atribuir esa cualidad a los ojos de un murciélago, tengo mis dudas. Aparté la vista para arrancar unas hojas secas de otra maceta y aquellos ojos ya no estaban.

Dentro, tirada en el sofá, encendí un cigarillo, apurando las caladas como quien apura bocanadas de orgasmo.


Fumadora, perfecto, uno de los placeres que añoro, tu sangre me sabrá a gloria.


Volví la vista a la esquina y el murciélago de ojos rojos mutó en un vampiro alto, moreno, agitanado, de ojos verdes con vetas de rojo.


Podías gritar, correr para que te persiga, tratar de huir en vano, pero al menos inténtalo ¡coño!,¡sorpréndete, qué se yo…y encima te ríes!, ¿seguro que eso es un cigarro?, yo de drogas paso.


Debería decirte que sí para que te vayas, ya que te invité a entrar, tendré también que invitarte a algo y ambos sabemos lo que bebes.


¿Ah, sí?, ¿ya está?, ves un vampiro materializarse en tu salón y ¿no tienes nada que preguntarme?.


¿Cómo te llamas?


Federico, no es mi verdadero nombre, ése ya no lo recuerdo. Leí a Lorca , se metió bajo mi piel y preferí arrancarme el nombre.


¿Sabes cómo malvivo?, le pregunté, soy escritora y mis ficciones chupan lo que queda de mi sangre , la que no se lleva el banco, todas las noches, el resto la derramo en los versos, que van directos al cuello, como los de Lorca, por ejemplo, algunos litros los malgasto en quimeras, otros los comparto en transfusiones recíprocas con mis colegas de la pluma y las pasiones de tinta. ¿Quieres la que queda?, poso agrio, no vale la pena.


Voy a tomarme un chupito con tu vecina, vuelvo volando, ¿me leerás algo?.


Puede que hasta te escriba una historia.


 
Susana Del Llano

jueves, 2 de febrero de 2012

AMOR PUNK


Poemas con fiebre que se disparan a intervalos. Me pongo el termómetro en la apoplejía de un pensamiento lapidado por un futuro repleto de cerveza caliente y piernas interminables. Hazme sonreír, dame tu voz y mírame, sobretodo mírame con esos ojos que encierran un estanque lleno de descargas eléctricas. Cresta punk y cigarrillo en los labios: amor venenoso bailando la danza de unos pies que no se detienen. Esa eres tú, surfeando en una cuchilla detienes el tiempo con el interminable baile de tus piernas.

Escribo lo que para mí es la harmonía musical de las palabras, disparo vocablos sin remedio que se matan a arañazos en una habitación con vistas al reformatorio. Mirándome desde abajo me enseñas el dedo corazón y desafías la verdadera mezquindad de un loco con unos vaqueros rasgados.

Aquella noche rompimos la cama y nos mordimos el cuello repetidas veces.

Tú conmigo.

Yo contigo.


Hicimos el baile de la muerte en las sabanas arrugadas. Danzando al golpeteo de un bastón dictador firmamos un contrato en el infierno. Escribimos poemas que agujereaban las paredes. Tu pluma, una metralleta salvaje en mitad de la jungla. Mis palabras, un pozo de perdición y éter. Rogamos al Dios de las cabezas huecas que nos dejaran un lugar en su firmamento. No queremos formar parte de la historia, necesitamos ser la historia.  Pero no podemos, los cobardes huyen de la guerra para participar del momento escribiendo al ritmo de una bomba que destroza sueños y automóviles recién estrenados. Somos el futuro tendido en un colchón usado. Los libros no nos dejan formar parte de su pasado, ni de su presente. Nos invitan a arrojarnos al abismo de un futuro terrible y a la vez hermoso.

Labios, besos, cuchillos centelleando al sol en el horror de un maullido sin dueño.


Ricard Millàs


jueves, 26 de enero de 2012

POEMA A FREDDY KRUEGER


Cuatro ríos de sangre
surgiendo de la nada
en los cuerpos de adolescentes
estúpidos,
mostrándonos su interior,
de entrañas que no entrañan nada,
de vísceras sin visceralidad.

Cuatro cuchillas
surgidas del infierno,
símbolo de la libertad.
Hiciste lo que deseabas,
diste rienda suelta
a tu demencia,
y acabaste como todos los soñadores,
quemado
por la sociedad.

No era fácil
luchar en la vigilia
y creaste un mundo a tu medida,
¡amo del reino
de las pesadillas!

Bendito Krueger,
hombre del saco,
envidio tu mundo.
¿Quién no querría
en estos tiempos oscuros,
de pesadilla,
vivir en un mundo de ensueño?
Y
sobre todo
poco a poco
destriparlos
a todos.


Este poema fue escrito para ser leído en la fiesta de presentación del fanzine VINALIA TRIPPERS FROM THE CRYPT que en su nuevo número rinde homenaje a los cómics y películas de terror. Sirva este poema como tributo a la gran labor de sus creadores y como homenaje a mi personaje favorito de dichas películas. Más información sobre el fanzine y cómo conseguirlo en este enlace http://vinaliaplan9espacio.blogspot.com/

Carlos Salcedo Odklas


http://odklas.blogspot.com/2012/01/poema-freddy-krueger.html

sábado, 15 de octubre de 2011

OTTO Y LOS OSCUROS


Otto se ha escapado de un cuento. Al menos eso es lo que dice él cuando la gente le pregunta que cómo un niño tan pequeño camina por la calle acompañado de un perro tan grande. En ese momento Otto responde que se ha escapado de un cuento. Muchas veces hace gracia la respuesta, otras, provoca que el adulto que ha preguntado llame a la policía y que Otto y su perro tengan que escapar aún más deprisa.
 
Su perro no tiene nombre porque en el cuento del que Otto escapa nadie había puesto nombre al perro. Otto sabe que los nombres o los no-nombres que ya están escritos no se pueden cambiar. Por eso él sigue siendo Otto y no otra persona. También piensa que si fuese otra persona quizás no tendría que escapar de nada. Después de escapar solo recuerda el nombre de sus padres, pero no recuerda sus caras, por lo que en realidad sus padres es como si fuesen dos palabras, y dos palabras nunca podrán cuidar de un niño. El perro, no su perro (porque el perro ya estaba en el cuento, no sabe si antes o después de que estuviera él), es grande pero demasiado tonto para cuidar de ambos. Otto es el que cuida y el que organiza las escapadas. Escapar no es solo correr, eso lo descubrió Otto la primera vez que se escapó del cuento. Cuando acabaron en una calle que no conocían, se dio cuenta de que estaban perdidos, y perderse puede ser igual que estar encerrado. Una escapada siempre tiene que llevarte a un lugar mejor.
 
Es difícil encontrar un lugar bueno, no digamos ya un lugar mejor que otro que fuese bueno. Y, aunque Otto se ha convertido en un experto en encontrar lugares buenos y lugares mejores, a veces se equivoca y toma un camino que le lleva a lugares donde no quiere estar, o peor aún, donde no quiere volver. Estos lugares Otto los llama Oscuros.
 
Los reconoce porque al llegar a ellos no puede evitar tener miedo de todo.
 
Los Oscuros a veces son calles, o pasillos blancos o luces azules que parpadean. Cuando tras escaparse nota que le sudan las manos y le duele el cuello y le tiemblan las piernas, solo tiene que mirar al perro esconderse detrás de él para saber que está en uno de esos lugares a los que no quiere ni ir ni volver. Escapar de un Oscuro no es tan fácil, porque es como escapar de haberse escapado antes. Sólo puede cerrar los ojos y agarrase fuerte al perro. Esos parpadeos lumínicos forman una palabra, una palabra horrible. Si la descubres puede que ayudes a Otto. O tal vez estés encerrado en el mismo cuento que él.

 
Juan Carlos Vicente, del blog Matahoras.

miércoles, 12 de octubre de 2011

EL MUÑÓN ASESINO by Ojo Muerte.



A mí no me engañáis, malditos bastardos. Os pasáis el día en el polideportivo pero lo único que venís a hacer es mostrar vuestros musculitos, a alimentar vuestro egocentrismo.

Yo, triste camarero del bar del polideportivo, os he visto en momentos bajos, cuando os refugiábais en la esquina de la barra, haciendo que leíais el manoseado Marca, pero lo que realmente estábais haciendo era lamentaros porque no teníais tanto volumen muscular como vuestro vecino de bicicleta estática.

Vosotros, malditos bastardos, que me miráis a mí, al pobre camarero manco del polideportivo, con cierto desdén, como por encima del hombro, como si estuviérais en una fase más avanzada y hablárais a un niño.

Pues este camarero al que le falta el brazo desde el codo, este camarero gordinflón y calvo, hace las mejores tortillas de patata de la ciudad.

Este pobre camarero se ha reído de su minusvalía y ha superado con creces la meta que la sociedad le había impuesto. Una sociedad llena de prejuicios que le señalaba un taller ocupacional para disminuídos psíquicos para el resto de su vida. No vas a poder aspirar a más, amigo. Trabajarás con ellos. Son retrasados pero son muy cariñosos, te gustará estar aquí.

Pero no. Soy tan tenaz como manco. Aposté y gané. Trabajé y lo conseguí. Llevo el bar del polideportivo. Y yo solo. Bueno, mi brazo y yo.


Pero no. Vosotros, lejos de reconocerme el mérito, me miráis con una mezcla de desprecio y pena. Vosotros, que sabéis que mis tortillas de patata son las mejores de la ciudad, me pedís un pintxo y os dejáis la mitad en el plato. Claro, para no engordar. Mucho batido de proteína y después dejáis abandonada la mejor tortilla del lugar.

No hay mayor desprecio que ese. ¿ Qué os habéis creído, malditos bastardos?¿ Que me he pasado toda la vida luchando para que después me hagáis esto?

Se acabó muchachos. Os voy a dar lo que pedís. No me dejáis otra opción. Empezaré contigo, Charlie. No es que te tenga especial antipatía. Pero has sido el primero en entrar.

- Hola Seve, ¿ me pones un aquarius y un pintxo de tortilla?


- Sí claro Charlie. Pero antes te voy a pedir un favor: ¿ podrías pasar a la cocina y escribirme en un papel “ Tenemos batido de proteína”? Ya sabes que me cortaron el “brazo bueno” y con el que me han dejado me sale letra de médico…

- Por supuesto, voy y te lo hago en un momento.

Charlie entra en la cocina y cae redondo tras recibir un sartenazo en la cabeza.

Seve ha encontrado un sustitutivo al sexo. Un placer que supera el orgasmo. Un divertimento que tiene como hipocentro el muñón. Toma un cuchillo jamonero y el muñón hacen el resto. Clavar en carne y desangrar. Cortar en pequeños pedazos que se puedan meter en la batidora. Carne de culturista y polvos de batido. Los mezclo con agua, lo rebajo y ya hay batido de proteína en el bar polideportivo.

Malditos bastardos. Hace tan solo seis meses que hice de Charlie el mejor batido de proteína de la ciudad y ya habéis olvidado mi tortilla de patata. Ya ni la pedís. Con el batido ya tenéis suficiente. Os da igual que vayáis desapareciendo poco a poco. No os preguntáis donde estarán vuestros antiguos compañeros de gimnasio. Os da igual. Menos competencia en el corral.


Ahora tenéis nuevos gallos con los que compararos. Nuevos vigoréxicos que han venido de otros gimnasios atraídos por el nuevo y milagroso batido de proteína del bar del polideportivo.

Con vosotros tengo negocio para rato, malditos bastardos.


Ojo Muerte

viernes, 7 de octubre de 2011

BENDITO SEAS, ED GEIN by Jorge Barco.




Tú que usas piel humana para hacer cortinas, 
y cráneos como platos. 
Tú que no dejas pudrir los cadáveres 
en el cementerio, 
sino que los extraes, ya por la noche, 
y con tu furgoneta te los llevas a casa.

Tú que coleccionas cabezas,
 
que usas pezones de cinturón.

Tú que has sabido dar un nuevo uso al ser humano.
 
Tú que reciclas, 
bendito seas, Ed Gein.


Jorge Barco, del poemario Vivimos encerrados en burbujas transparentes (Editorial Origami, 2011).

jueves, 29 de septiembre de 2011

DEVIANT ART


Saludos,

Mi nombre es Crhistian López y vivo en la ciudad de Cali, Colombia, donde me desempeño como ilustrador y animador 2D, me topé con el blog de su comic "trippers from the crypt" y quisiera saber si es posible conseguirlo en formato digital, de igual manera manifestarles mi interés de participar en la revista con ilustraciones o lo que se considere necesario.

junto a este mail les envío mi portafolio web en deviant art y la pagina en fb de un webcomic en el que estoy camellando actualmente llamado SRT.

martes, 23 de agosto de 2011

NO MUERTOS, POR FAVOR by Ricard Millàs.



Maximiliano sueña a menudo con holocaustos zombies. Cada noche sus sueños se llenan de mutilaciones y camisas rasgadas. Normalmente nunca muere y siempre sale victorioso por la mañana. A veces tiene que rescatar a alguien de las dentelladas de un no muerto, otras se abre paso a golpes de bate de béisbol en callejones sin nombre y sin luz…

Maximiliano es el héroe de sus sueños. Se despierta cada día con las sabanas limpias, sin salpicaduras de sangre ni seres de ultratumba acechandolo detrás de las puertas. No existen los sobresaltos a las cuatro de la madrugada. No existe el horror reflejado en sus hermosos ojos… De hecho, no hay nada ni nadie en su habitación a altas horas de la madrugada.

Esta mañana decide bañarse en la playa antes de que acuda toda la marabunta habitual. Maximiliano vive cerca de la playa, en caso de sufrir un holocausto podría correr hasta el amarre y salir a alta mar en un barco. Pero no es así, la vida corre tranquila en su barrio, aunque en el camino de su casa a la playa no se cruza con nadie. El sol brilla con demasiada furia, no hay coches en la calle, ni gente, ni gatos enroscados debajo de los camiones.

Extiende la toalla. La playa esta vacía. Son las diez y diez de la mañana.

El rumor de las olas le obligan a cerrar los ojos. Las calles sin alma no le quitan el sueño. Tiene la conciencia curtida después de tantas secuelas de holocaustos zombies acontecidas a altas horas de la noche. Sueño. Duerme. Carne muerta deambulando bajando a la playa…

Se despierta de un sobresalto. Esta vez los sueños han podido con el. El héroe de su inconsciente se ha tomado un descanso. Esta vez han ganado los no muertos. El sol sigue sonriendo con salvajismo. Al parecer quiere arrancarle la piel a los pocos bañistas que se han acercado a la playa…

Se levanta, se dirige al agua, se zambulle y se acuerda de una escena de Zombie II, donde un tiburón es atacado por un no muerto con la camisa por fuera. Saca la cabeza del agua, la playa cada vez esta más llena de vivos que presencian mutilaciones en las carnicerías casi a diario y que digieren bien los alimentos frente al televisor. La humanidad en constante guerra mientras masticamos entre veinte y treinta veces por bocado.

La muerte y la digestión se unen tres veces al día para recordarnos que estamos vivos.

Maximiliano se seca al sol y recoge sus cosas. Vuelve a casa cruzándose con otros bañistas. Parejas de mediana edad, chicas guapas con sandalias de moda, hombres solos de dudosa condición sexual… todos acuden a presenciar la gran barbacoa humana, hasta que su piel caiga a tiras y sus estómagos reclamen comida.

Entonces la playa será lo más parecido a uno de los sueños de Maximiliano.
 
 
Ricard Millás, del blog Palabras en la cuneta.

jueves, 21 de julio de 2011

NOSFERATU by Joaquín Piqueras.



“La madre que me parió, / en el momento de alumbrarme, / no sabía que daba a la luz un pedazo de sombra” Ángel González


Es mentira, los vampiros no mueren
cuando los alcanza la luz del día,
a veces incluso no se acuestan,
después de una larga noche de insomnio,
para disfrutar del amanecer.
Es cierto que portan sobre los hombros
sus propios ataúdes, que detestan
los crucifijos y que a ciertas horas
no perciben su imagen reflejada 
en los espejos; pero sobreviven
a pesar de su soledad, son seres
inadaptados, espectros románticos
que muerden con ahínco en la vena
de la vida y succionan largamente
hasta saciar sus nobles apetitos
con sucios desechos de sueños rotos.


Es falso, los vampiros no morimos
cuando nos alcanza la luz del día.


Joaquín Piqueras

http://joaquinpiqueras.blogspot.com/

viernes, 4 de febrero de 2011

RECURSOS MARCIANOS


-Hágame el favor de hacerle pasar.

-Buenas, póngase cómodo. ¿Le informaron a usted del puesto al que aspira?

-Sí, tengo algunas referencias. Es lo que me animó a venir hasta aquí.

- Mocosverdes International tiene un volumen de negocio bastante amplio. Operamos, además del nuestro, en varios países del este y en el África occidental, ya sabe, Senegal, Cabo Verde, las dos Guineas… Queremos extender nuestro mercado hacia otros territorios, países emergentes como el Brasil, la China y por supuesto, introducir nuestras novedades en el cine del gigante Indú. De sobra es conocido en qué estamos especializados, lo nuestro, señor mío, es el Espacio. Mi pregunta es la siguiente: ¿qué nos puede ofrecer? En fin, me interesa, es curioso lo que dice su currículum, según he entendido… viene de otro planeta.

- Sí, es correcto. No se equivoca usted. Si bien he creído conveniente no señalarlo, puesto que, según me han hecho saber, mi planeta no viene registrado en sus guías de viaje. Hubiese sido por mi parte una incorrección haber rellenado dicha casilla sin una explicación objetiva.

- De acuerdo, su lugar de nacimiento en estos casos no suele ser relevante. Lo que a mí me interesa es, dígamelo con total sinceridad, qué puede aportar a nuestra empresa. Su currículum, en este sentido, no esclarece del todo su experiencia. Dice que sus visitas a la tierra comprenden el período que va del año 48 al 62. En base a esto, qué tiene que decir.

- Bueno, mi experiencia en el mundo del cine se reduce al visionado de varias películas de la época. Mencionar, por destacar, algunas como Destination Moon, Conquest of Space, The Angry Red Planet, The terror From Beyong Space, por citar algunas. Se las digo a usted en su idioma original ya que estuve destinado allá, en los Estados Unidos. Quiero decir, lo que puedo aportar es mucho. Advertí que ustedes, los “Sin pelo…” - Perdón, es así como se les conoce en toda la Galaxia -. Decía que advertí que no estaban del todo acertados a la hora de representar la sociedad universal de la época. Yo, humilde admirador de aquel cine y en especial del género que nos ocupa, ya entonces tuve la tentación de, algún día, aportar mis conocimientos para corregir tanto error, y fomentar así la producción de films de corte realista, con carácter social, sobre el Espacio.

- ¿Y qué le ha hecho esperar sesenta años para decidirse a tal empresa?

- Señor, le explico. Después de ochenta años dedicados al estudio de campo del Cosmos, mi empresa ha decidido prescindir de mis servicios, alegando que se veían obligados a reducir la plantilla debido a previsiones futuras de pérdidas en todas sus sucursales. ¡Futuras pérdidas! Tiene gracia, ¿verdad? Desde que inventaron la dichosa máquina del tiempo no cejan de despedir a honrados trabajadores como yo, con más de ochenta años de experiencia, en base a que han visto que el futuro está muy negro.

- Me conmueve su historia, señor. Si bien tengo que darle malas noticias. Aquí, en nuestra compañía, nos dedicamos íntegramente al cine “Fantástico”, y subrayo esto último, Fantástico. La gente, y usted estará enterado de la situación, no está para cine realista interestelar. Vuelve lo clásico, ya sabe, bichos verdes, platillos volantes, el rayo láser… En definitiva, cine de evasión. Lo siento, tengo en consideración sus buenas intenciones. Lo emplazo a que vuelva dentro de unos años, con su currículum actualizado, por si la situación es propensa a sus innovaciones. Es una pena, pero me temo que aún no estamos preparados.

Rubén Casado

martes, 25 de enero de 2011

YO VENGO DE...


.
Pí pí Kuá kuá
Pí pí Kuá kuá
Pí pí Kuá kuá
.
.
.
Pápa pápa kuá lá
Pápa pápa kuá lá
Papá pápa kuá lá
.
.
.
Bú lu lu lu lu.........................................
.
.
.
Vengo de Plutón.
Soy hijo de Plutón.
Y me llamo Plutonio.
.
.
.
Jon Andoni Goikoetxea, Baracaldo, Euskadi.

miércoles, 12 de enero de 2011

EL FIN DEL MUNDO DE RESACA


Era un domingo por la noche. Me había acostado hacía sólo unas horas, después de un día horrible.

El sábado me emborraché a base de bien, ¿qué otra cosa podía hacer? ¿Salvar a las ballenas? En fin, pensé que a lo mejor ese día conocía a la mujer de mis sueños, no fue así y me vi en un antro de música disco a las ocho de la mañana, rodeado de pijos y maleantes, borracho, mirando a mi alrededor y desplazándome entre sus cuerpos como un animal confuso.
Me encontré a dos amigos en idéntica situación, uno de ellos también era un borracho así que no era raro encontrarlo en esos ambientes a esas horas, el otro no acostumbraba a estar por ahí, pero le había dejado la novia, tras cinco años, y ahora salía siempre y bebía hasta el amanecer, es lo que tiene el amor cuando se va. Nos saludamos efusivamente y nos pedimos unas copas, invitaba el soltero reciente. No teníamos gran cosa que decirnos y aunque la tuviéramos la música estaba demasiado alta así que nos quedamos ahí, apoyados contra la pared, mirando los culos y tetas que pasaban ante nosotros. Había unas cuantas chicas que no estaban nada mal, pero en el garito el índice de penes era bastante alto y la cogorza imposibilitaba cualquier intento de realizar una danza de cortejo medianamente decente, nuestro plumaje era lacio, nuestra conversación balbuceante.
Terminé la copa y decidí que alargar la situación por más tiempo era un absurdo, la noche había acabado, yo había perdido. Además tenía comida familiar unas horas más tarde y no quería ir de empalmada.
Dije que iba a mear y desaparecí de allí sin despedirme, dar esquinazo era mi especialidad, era un maestro en dicho arte.
Conseguí llegar a mi cochambrosa habitación de alquiler y me tumbé en la cama, me dormí enseguida.
Cuatro horas después sonó el despertador, me sorprendió gratamente no encontrarme demasiado mal. Me vestí y me eché agua en la cara justo cuando recibía una llamada de mi madre para informarme de que estaban abajo esperándome en el coche. Bajé y me monté en el asiento de atrás, delante iban mi madre y mi hermana.
- ¿Qué tal?
- Bien.
- ¿Has dormido?
- Un poco.
- Pufff.....Como hueles a alcohol.
- Me tomé un par de cervezas anoche.
Salimos despedidos de allí rumbo al pueblo de mi otra hermana, donde nos esperaría una sabrosa barbacoa familiar, y así fue, tras un viaje de aproximadamente una hora con el sol cegador bañando mi resaca.
Una vez allí mi cuñado se encargó de la barbacoa, le gustaba hacerlo. Prometeo le había dado el poder del fuego a él. Por mí estupendo. Mis sobrinos pequeños corrían y gritaban. Yo empecé a darle al vino y al chorizo frito, lo cual me embotó definitivamente mi maltrecho cerebro. A medida que avanzaba la tarde noté el efecto de los excesos, no estaba muy hablador, me disculpé ante la familia aduciendo una "mala noche".
Terminamos de comer y me tumbé en una hamaca del jardín, conseguí pestañear un poco, la familia seguía de tertulia y siguieron y siguieron hasta el anochecer.
Nos despedimos unos de otros y volví a montarme en el coche con mi madre. Estaba destrozado y no me apetecía otro viaje de una hora hasta el cuartucho así que le dije si me podía quedar en su casa, por supuesto accedió, incluso se ofreció a prepararme una sopa caliente, benditas madres.
Tras ello por fin vi la posibilidad de descansar un poco, había sido un fin de semana ajetreado, con poco sueño y mucha locura, ahora podría dormir unas buenas horas tranquilamente antes de enfrentarme de nuevo a una semana de trabajo infernal en la fábrica de embutidos, con su interminable desfile de barras de choped, una tras otra, normales y con aceitunas, hasta el fin de los tiempos. ¡Qué vida esta! ¡Qué sin sentido! ¿Cuándo acabaría todo?.
Nunca pensé que la respuesta iba a estar tan próxima.
Me había acostado hacía sólo unas pocas horas, la cama del chalecito de mi madre era mucho más cómoda que la de mi cuartucho de alquiler así que me había dejado envolver por su comodidad a la espera de un sueño largo y reparador, pero me despertó ese extraño sonido, era como la sirena de una ambulancia pero mucho mas grave y potente, era tan grave que hacía vibrar las paredes, además sonaba por el aire, como si se moviera en el cielo. Me desperté confuso y con dolor de cabeza, no sabía bien dónde estaba, miré a mi alrededor y caí en que era la casa de mi madre, me froté el ojo derecho.
Volví a oír ese sonido, la pared vibraba, empecé a oír ladridos de perros por las calles. ¿Qué sería aquello? ¿Quién sería el cabrón de montar tanto escándalo a esas horas? Era como cuando pasa alguien con la música del coche exageradamente alta en mitad de la noche haciendo vibrar todo a su paso, pero esto venía de las alturas. Volvió a sonar.
"Me cago en todo" pensé arrojando furioso la sábana hacia atrás. Me incorporé y me rasqué el culo metiendo la mano dentro del calzoncillo, caminé tambaleándome hasta la ventana. No podía ver nada ya que había bajado la persiana. Volví a oír la extraña sirena y los ladridos de perro, la pared volvió a vibrar, levanté un poco la persiana y miré afuera. No vi nada, miré a derecha e izquierda, nada.
De repente suena otro zumbido y lo veo. Dos extraños objetos pasan volando por encima de la casa de enfrente. Dos jodidos objetos cilíndricos volando por el aire, del tamaño de coches, pasan a toda velocidad y desaparecen. No puedo creerlo, ¿estaré soñando? ¿Estaré pedo? Subo por completo la cortina y abro la ventana, los ruidos aumentan, muchos más ladridos de perro, se empiezan a oír gritos humanos, oigo un ruido de cristales rotos.
Entonces vuelven a pasar delante de mí los objetos a toda velocidad, me caigo de culo debido a la impresión, no puede ser, esto no es real, no es real. No sé cómo reaccionar, estoy ahí, sentado en el suelo en calzoncillos. Los ruidos aumentan a un ritmo vertiginoso, gritos, cosas que se rompen. "Por fin ha pasado, me he vuelto loco. !Eso es! Abusé demasiado de las putas drogas, todo ese LSD hace años, me lo dijeron y no quise creerlo, pero ahí está, he perdido por completo la cabeza, mi cordura se fue por el desagüe, en realidad estoy tumbado en un hospital y todo esto es producto de mi mente enferma"
Los objetos volantes pasan por entre las casas, no los veo porque sigo sentado en el suelo pero sus haces de luz iluminan cada poco la habitación y los zumbidos me rodean, en ese momento se abre la puerta de la habitación, es mi madre, en pijama y con la cara descompuesta.
- ¡¡¡Dios mío, ¿qué está pasando?!!!
- No lo sé.
- ¡¡Nos atacan!!
- No mamá, esto no es real, estoy loco.
- ¡¡Nos atacan!!
Oigo un estruendo tremendo y noto un temblor, me incorporo y miro la ventana frente a mí, el edificio de enfrente se está derrumbando, como en una demolición controlada, simplemente se derrumba, estaba ahí y en un par de segundos ya no está ahí, la enorme nube de humo entra en la habitación, nos rodea, ya no se ve nada, tosemos, noto la mano de mi madre apretándome el brazo, clavándome las uñas, para ser una alucinación el dolor es terriblemente real.
Agarro a mi madre y la saco de la habitación, cierro la puerta tras de mí, intento pensar, reaccionar, mi madre grita.
- ¡¡¡Dios santo, ¿qué hacemos? ¿Qué hacemos?!!!!
- ...........
- ¡¡¡¿Qué vamos a hacer?!!!
- ¡¡¡Calla coño!!!
Mi madre empieza a lloriquear, trato de calmarla, aunque yo tampoco estoy calmado.
- Tranquila, vamos al garaje.
- No, al garaje no.
- Hazme caso, vamos al garaje.
Bajamos corriendo las escaleras entre el humo, yo en calzoncillos y mi madre en pijama, nosotros, la humanidad, abro la puerta del garaje y la meto de un empujón, ella grita histérica.
- ¡¡¡Los animales, los animales!!!
- ¡¡¿Qué?!!
- Coge a los animales.
- ¡¡Mierda!!
Voy al salón y miro alrededor, ha habido suerte, veo al gato escondido debajo del sofá, me acerco a él y me bufa, le agarro de una pata y lo arrastro hacia afuera, lo agarro, él se aferra a mí, clavándome las uñas en la cara y el pecho, el dolor es real, muy real.
- ¡¡Maldito hijo de puta peludo, intento salvarte la vida cabrón!!
Al llegar al garaje me lo arranco de la piel y lo arrojo, corre a esconderse tras la despensa, yo sangro, mi madre grita, las paredes vibran, el suelo tiembla.
- ¡¡¡El perro, el perro!!!
- ¡¡Mierda!!
- ¡¡¡El perro, el perro!!!
- Vale, no te muevas de aquí.
Vuelvo al salón y llamo al perro, no contesta. Salgo a la entrada, el espectáculo es sobrecogedor. Varios objetos voladores pasan rápidamente por el aire sobre los chalets y edificios, la gente corre despavorida gritando histéricamente, hay humo por todas partes, ladridos de perro, alarmas de coche, un vecino pasa corriendo por detrás de la verja de entrada, nuestras miradas se cruzan por un segundo, veo el pánico en su rostro antes de perderse calle abajo entre el humo. Los cilindros zumban a mi alrededor, estoy alucinado, estoy dentro de una jodida película de serie B, no es posible, ¿dónde coño está el ejercito? ¿Por qué nadie nos ha avisado de nada? ¿Y dónde coño se ha metido el puñetero perro?.
Vuelvo dentro de casa, al entrar tropiezo contra un escalón y me jodo el dedo gordo del pie derecho. Voy a la cocina, abro un cajón, ahí está, el cuchillo de cortar el jamón, largo y afilado, lo cojo, también otros dos de cortar embutido, bastante grandes y amenazadores, pienso en Estados Unidos, siempre me quejo de ellos, pero si estuviera ahí tendría una puta recortada.
Vuelvo cojeando al garaje, mi madre está acurrucada en una esquina temblando.
- ¿Dónde está el perro?
- No lo se mamá, seguramente se ha largado.
- ¿Qué vamos a hacer?
- No lo sé, de momento toma esto - la alcanzo uno de los cuchillos del embutido.
- ¿Quiénes son? ¿Los árabes?
- No mamá, no lo creo.
Echo llave a la puerta y me auto encierro en el garaje junto a mi madre y el gato, enciendo la luz y busco algo que ponerme encima, miro entre la ropa sucia. Encuentro un pantalón azul del trabajo y una camiseta blanca con manchas de chorizo, también me pongo unas viejas botas. Fuera siguen los ruidos. Me pregunto qué estará pasando. Oigo un estruendo en la puerta de la calle, alguien ha entrado en casa, mi madre también lo ha oído, nos miramos aterrados.
Alguien golpea la puerta del garaje. No contestamos. De repente por debajo de la puerta empiezan a introducirse unos tentáculos de color verde, deslizándose, palpando el suelo, mi madre y yo estamos petrificados, el único que reacciona es el gato que empieza a bufar y se abalanza contra uno de los tentáculos arañándolo repetidamente, con movimientos rápidos y precisos como de boxeador.
- ¡¡¡No Tizón, fuera, fuera!!! - grito, empujando al gato con el pie.
- ¡¡¡Dios mío, ¿qué es eso?!!! - grita mi madre.
- Schhh, calla, no hagas ruido.
Pero me doy cuenta de que es inútil, ya saben que estamos ahí, el tentáculo se agarra con fuerza y arranca un pequeño trozo de puerta, luego otro, el agujero es de alrededor de un metro, veo tentáculos moviéndose.
Entonces oigo al perro, está tras la puerta gruñendo, se abalanza contra el extraño ser, gruñe e intenta morder los tentáculos.
El gato emite un bufido, se eriza aumentando su tamaño al doble y sale corriendo por el agujero atacando también al enemigo.
Entonces pienso en ello. Esos cabrones peludos que no levantan ni medio metro del suelo tienen unos huevos muchísimo mas grandes que los míos. Miro a mi madre, me acerco y le beso en la mejilla.
- Pase lo que pase no salgas.
- ¡¡¡¿Dónde vas?!!!
- Te quiero.
- ¡¡¡No me dejes sola aquí!!!
Agarro fuertemente con una mano el cuchillo jamonero y con la otra el del embutido, también me armo con un martillo que veo en el suelo, me acerco a la puerta. Abro.
Ahora los veo, tres seres de aproximadamente un metro y medio, dos verdes y uno violeta, de enorme cabeza y varios tentáculos a modo de pies, la mejor forma de describirlos es como una especie de pulpos gigantes. Nos miramos, nadie dice nada, miro fijamente al que tengo mas cerca, tiene los ojos grandes y completamente negros.
Levanto la mano y hundo el cuchillo del jamón en su cabeza, emite un sonido gutural, su cabeza es blanda, lo saco y hundo el cuchillo del embutido, me abalanzo sobre los otros dos, uno retrocede, de un certero mandoble le arranco media cabeza que vuela por el salón y aterriza sobre el sofá, voy a por el otro, emite un chillido agudo según me ve llegar, está asustado, yo no, estoy fuera de mí, estoy loco, soy un psicópata terrestre. Hundo el cuchillo del jamón en su ojo, remuevo, un tentáculo se enrosca alrededor de mi cuello, no me importa, con la otra mano voy cortando la cabeza del ser, hoy cenaremos pulpo.
Sólo ha durado unos segundos, me los he cargado a los tres, miro el estropicio, uno de ellos aún se convulsiona mientras lo muerde el perro.
No ha sido difícil, pienso en ello, no me han atacado con pistolas de rayos ni con sables de luz, ¿y si venían en son de paz? Bueno, que hubiesen enviado una carta, es como cuando ves una cucaracha enorme en tu habitación, quizás sea buena, limpian la suciedad y todo eso, pero cuando la ves de repente el primer instinto es matarla de un pisotón, quizás dentro de unas horas esté siendo juzgado por un senado intergaláctico por matar a unos inocentes embajadores, o quizás es simplemente que estos extraterrestres nos han subestimado.
Enciendo la tele del salón, paso los canales, ninguno emite nada, doy con uno que sí, son imágenes de aficionado, no hay locutor, ni rótulos, sólo el caos en la ciudad, llamas, objetos volantes, gente corriendo.
Abro el garaje, meto al perro dentro para que cuide de mi madre, me pongo un casco de obra que veo por allí y arrastro un mueble para ponerlo delante de la puerta, le digo a mi madre que no se preocupe, que tengo que salir a ver qué pasa, que no tardaré, ella llora.
En la calle se siguen oyendo gritos humanos, me miro al espejo, la verdad es que no tengo el aspecto de un soldado salvador de la humanidad, más bien parezco un peón de albañil psicópata.

Sigo mirándome al espejo, hoy me he librado de la fábrica de embutidos, esbozo una sonrisa, "puede que esto esté bien", y salgo al exterior.
 
 
Carlos Salcedo Odklas