lunes, 24 de mayo de 2010

ZIGGY/Igor Zarranz



Tenemos tres ordenadores centrales,
uno en cada parte de la nave,
y dos están averiados.
No podemos contactar con la Tierra desde hace un mes.
Ya no hay esperanza.
Repaso mi vida mentalmente y me doy cuenta
de que he sido feliz.
Sólo lamento no despedirme de ti,
no poder verte una vez más.
Nunca sabremos por qué Scott destrozó los ordenadores
y nos desvió de nuestra órbita.
Enloqueció, y ahora todos vamos a morir.
En ese planeta vio algo que no pudo soportar.
No quiso hablar de ello y se encerró en sí mismo,
sombrío,
hasta que lo jodió todo y saltó al vacío.
Su cuerpo quedó flotando,
inerte,
por el fin de los tiempos.
Todos sabíamos que estamos condenados,
y por eso también se quitaron la vida.
Todos menos Sarah y yo.
Sus cuerpos aún siguen en los dormitorios.
Sarah no quiso que los echásemos al espacio.
Para qué discutir.
Estamos asustados y por eso follamos.
Follamos para olvidarnos de todo por un rato
y para ahuyentar el frío que nos sobrecoge.
Y follamos también para retrasar el momento. 


El momento en que ya nada tendrá importancia.

Igor Zarranz