sábado, 6 de diciembre de 2014

DUELO AL SOL: Prólogos (1).




¿Qué hay de nuevo, viejos? 

Tras la descomunal resaca del número anterior, Spanish Quinqui, que ha durado meses, nuestra tripulación se embarca en otra aventura: Duelo al sol: un homenaje al Salvaje Oeste que nos llevará (y a vosotros también, bizarros lectores) por el lado oscuro del sueño americano y almeriense buscando el camino de baldosas amarillas...

Siempre en nuestra línea, desde los márgenes y las trincheras, hemos desenterrado el hacha de guerra y nos hemos zambullido de cabeza en el Far West (más el de Sergio Leone que el de John Ford, más en el fango que en las praderas), bien provistos de peyote, balas y tequila...

Spaghetti (y acid y weird) western, oro, ferrocarriles, salones, prostitutas, duelos, venganzas, tramperos, tahúres, predicadores, traiciones, caballos, carros, cactus, bandidos, confederados, yanquis, desiertos, asaltos, serpientes y alacranes, tipis, caravanas, esclavos, cimarrones, Billy el Niño, Morricone, Castaneda, Clint Eastwood, Klaus Kinski, caspa, mugre, cárceles, tótems, Custer (vade retro), Lafuente Estefanía, ahorcados, linchamientos, fuertes, asedios, cabelleras, brujos, maldiciones, Sancho Gracia, 800 balas, México, pipas de la paz, Buffalo Bill, Gerónimo, Toro Sentado, La Frontera, Soldado Azul...

Los mejores narradores, poetas e ilustradores subterráneos de este país, reunidos ex profeso para la ocasión y listos para desenfundar... Y la sombra de los Indios Pieles Rojas (y de Leopoldo María Panero, al que dedicamos el suplemento Poemash) planeando sobre nuestras cabezas...

Ajustaos de nuevo los cinturones, queridos drugos, y preparaos, aviso, para las emociones fuertes. 

Más que nunca hoy, somos Leyenda.


Vicente Muñoz Álvarez