sábado, 8 de junio de 2013

SPANISH QUINQUI en ÚLTIMO CERO


Vinalia Trippers rinde homenaje al cine quinqui español 

L. Fraile, Valladolid. Último Cero.

"Queríamos publicar un tipo de literatura subterránea, underground, políticamente incorrecta en lo estético y lo temático en una época que no dejaba huecos ni acomodo para estos textos en las editoriales o suplementos al uso". Así justifica el poeta Vicente Muñoz Álvarez el origen de la publicación Vinalia Trippers, surgida hace ya más de quince años en León, una ciudad donde este jueves presentaban su último número: 'Spanish Quinqui'. 

Él fue uno de los impulsores de este proyecto junto a Silvia D. Chica, Alfonso Xen Rabanal y Ángel Córdoba (Cusco), aunque este último ha sido sustituido en los últimos números por el diseñador H. Valdez. "Vinalia Trippers surgió en el año 1996 como una revista con ilustraciones y relatos para adultos, influida por el mundo del rock y del cómic, que quería romper con el formato clásico de revistas literarias de textos maquetados y sin sello de personalidad, que son un coñazo", explica Muñoz Álvarez. 

Influida por el realismo sucio norteamericano y por la poesía social, siempre se propuso llegar a un público que fuera más allá del estrictamente literario, funcionando desde la más absoluta libertad. "Empezamos a trabajar desde una premisa: hacerlo sin publicidad ni subvenciones, de manera completamente independiente y sin periodicidad fija. A día de hoy seguimos en la misma línea", aclara Vicente. 

Los nueve primeros números de Vinalia Trippers tuvieron formato de fanzine y cada edición se fue publicando acompañada por un suplemento de poemas de escritores "malditos y estigmatizados por el canon", que ya se han convertido en marca de la casa. "Entre 2002 y 2007 tuvimos un momento de impasse, aunque aprovechamos el sello de producción de Vinalia para presentar libros, hacer lecturas poéticas, proyectar cortos, organizar encuentros de editores independientes...", añade Muñoz Álvarez.


"En el año 2007 sacamos una antología de despedida, 'Tripulantes', en la que homenajeamos a todos los autores de microrrelatos. Incorporamos también un DVD sobre la historia de Vinalia. Sacamos una edición de mil ejemplares que se agotó enseguida", continúa. Ése fue uno de los motivos que les impulsó a retomar su actividad, convirtiendo esta publicación en una serie de monográficos con formato de libro. "El número diez lo dedicamos al Plan 9 del espacio exterior, que fue un homenaje a los marcianos, la serie B y la ciencia ficción. El once, llamado 'Trippers from the crypt', se centró en la revista Historias de la cripta. El doce lo hemos dedicado al cine quinqui español. Es un monográfico que incluye relatos escritos con la estética de las películas de Carlos Saura o José Antonio de la Loma como El Pico, Perros callejeros o El Vaquilla. Han participado unos ochenta autores", resume Vicente.

Esta publicación no ha sido el único homenaje ofrecido recientemente a esta época, ya que en los últimos cinco años se ha expuesto en diferentes ciudades españolas como Barcelona, Madrid o Bilbao una exposición denominada `Quinquis de los ochenta: cine, prensa y calle´.

En este último número de Vinalia Trippers se incluyen, además de los relatos ilustrados, una entrevista al actor Bernard Seray, otra a José Hernández, integrante del grupo musical Los Calis, y un ensayo de Eloy Fernández Porta. También han incorporado el comic `Sangre de barrio´ y un glosario sobre el argot quinqui escrito por David González.

Además, este número viene acompañado de una antología de poemas inéditos del poeta El Ángel (autor fallecido en los años noventa, adicto a la heroína, cantante de Los Volcánicos, y al que actualmente se ha incluido en la antología Disociados de la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker). A esto se suma un póster de regalo de El Pirri ilustrado por Julia D. Velázquez y una colección de chapas diseñadas por H. Valdez.


"Cada número es un desafío", confiesa Vicente Muñoz Álvarez, para el que el proyecto sigue siendo el fruto de una pasión que continúa intacta desde su origen. "Todos andamos en los cuarenta tacos, pero seguimos con la misma ilusión que cuando teníamos veinticinco años. Vinalia Trippers no fue concebida para ganar dinero. Nunca quisimos masificarnos ni entrar en el circuito comercial. Nuestra tirada inicial suele ser de trescientos ejemplares. Todos tenemos nuestro trabajo, esto lo hacemos por satisfacción personal. Apostamos por una literatura transgresora, dura, escatológica, marginal... pero envuelta en un formato muy digno, estéticamente impecable, evitando que se asocie a este tipo de literatura con malos medios o falta de profesionalidad", aclara.

Según confiesa, el referente de esta publicación proviene de la revista `El canto de la tripulación´. "En ella participaba gente como Alberto García-Alix o Ana Curra. En los años noventa era una publicación deslumbrante. Era impecable en lo estético", reconoce. Impulsados por este precedente, Silvia, Alfonso, Cusco y él apostaron por lanzar una publicación propia sumando dos palabras: Vinalia (en relación a las fiestas realizadas durante el Imperio Romano para ensalzar el vino) y Trippers (jugando con su doble sentido: viajeros y tripis).

Tal y como reconoce Vicente, cada número supone meses de trabajo y de intercambios de correos. Por eso después de cada nueva edición establecen un periodo de descanso de cuatro a seis meses para renovar fuerzas y continuar con la siguiente. Cada publicación suele venir acompañada por una presentación con concierto (la de este jueves por la noche en León ha contado con la actuación del grupo gijonés Peralta).

Después del verano, hacia finales de septiembre, presentarán este último número en Madrid. Hasta entonces, la revista puede adquirirse en media docena de ciudades españolas al precio de ocho euros.