domingo, 9 de marzo de 2014

VINALIA TRIPPERS en DIARIO DE LEÓN


Literatura de las cuatro ‘pes’: 
porno, punk, pulp y pop. 

Vinalia Trippers cumple 15 años fiel a su espíritu. 

Hace quince años nació un experimento literario que surgió para reivindicar a todos aquellos que se salían de los márgenes. Tres lustros después y frente a todo tipo de pronóstico, Vinalia Trippers es un referente en las letras españolas.

En el siglo pasado, H. G. Wells escribió un folleto titulado ‘La miseria de los zapatos’, un alegato político acerca de la diferenciación social a partir del calzado. Aunque cogido de puntillas, hay relación entre el británico y Vicente Muñoz. El escritor y editor leonés es zapatero y escritor o escritor y zapatero y, como Wells, ha sido capaz de idear una nave cuyo billete da derecho a viajar a mundos ocultos para la mayoría. 

Esta es la historia de los tripulantes de Vinalia.


Cristina Fanjul. Diario de León, 09/03/2014


Hay ocasiones en las que la realidad hace que te detengas... y hay personas que se la juegan con la realidad para reinventarse. Eso es lo que Vicente Muñoz y Alfonso Xen Rabanal decidieron hacer en 1996 cuando pusieron en marcha una revista que desarrollara los mundos literarios que les nacían y para los que, por entonces, no encontraban plataforma. Aquel fue el comienzo de Vinalia, un fanzine «de corte subterráneo, literatura ilustrada de difícil salida, políticamente incorrecta por temática, estética e ideología».

Un pequeño equipo integrado por ellos dos, Silvia Díaz Chica, Cusco y, poco después, Rodrigo Córdoba demostró que el mundo es más ancho del que se mueve entre los cauces de la convencionalidad. Llevan ya casi quince años y van para muchos más. Su éxito ha sido de tal calibre que su último número: Spanish quinqui se ha agotado en sus puntos de venta de Madrid y Barcelona. «La acogida ha sido asombrosa», destaca Vicente Muñoz, que sostiene que la nostalgia entre los cuarentones ha hecho que este especial dedicado a la España Cañí de los 70, al lumpen, de la delincuencia y la marginalidad haya causado sensación. Y es que en la retina permanecen las historias de personajes como el Pirri, las películas de Eloy de la Iglesia, las siembras de la heroína y los supermercados de la droga.

Pero, desandemos el camino. La primera fase del Vinalia se prolongó hasta el 2005. Fueron diez números que marcaron época. En sus páginas crecieron escritores que luego se convertirían en estrellas, como Hernán Migoya, e ilustradores como Miguel Ángel Martín y Toño Benavides. Fueron capaces de crecer porque fabularon con todo lo que quisieron, sin censura ni cortapisas de ningún tipo. Para todos ellos, Vinalia fue una nave hacia lo desconocido. Eran tripulantes de algo cuyo alcance no eran capaces de intuir. Fue su campo de pruebas, su laboratorio creativo. «Realizamos mucho más. Durante aquellos años incluso fuimos capaces de poner en marcha encuentros de editores independientes y de todo ello surgieron inmensas posibilidades de colaboración», recuerda Vicente Muñoz. Y es que los fanzines nacieron empapados de la tradición pulp norteamericana, del realismo sucio, del porno y la ‘literatura de la noche’. Pocos eran los que por aquel entonces se atrevían a arriesgar tanto. Sin embargo, ellos lo hicieron, y lo hicieron sin red. «No quisimos recibir subvenciones ni patrocinios; no queríamos atarnos a ninguna editorial que pudiera marcarnos el paso», recuerda.

Con el tiempo, se subieron a la nave creadores como Nacho Abad, Manuel Moya, Antonio Redondo Andújar, Inés Toledo, Norberto Luis Romero, Eladio Orta, Patxi Irurzun, Jorge Barco, Joaquín Piqueras, Mik Baro, Juanjo Ramírez o Adriana Bañares.

Sin embargo, en esto llegó el huracán internet, que barrió a las revistas independientes. «De 300 ejemplares pasamos a vender tan sólo 80. Nos quedamos profundamente decepcionados y decidimos parar. Mantuvimos, eso sí el sello Vinalia Trippers», recuerda Muñoz Álvarez, que añade que la revista Tripulantes aparecida en el 2007 nació como despedida. «Fue una antología de relatos», precisa el escritor. Sin embargo, las ganas pudieron con la incertidumbre y decidieron seguir adelante con la experiencia. Desde entonces, han lanzado a las librerías tres números más: Trippers from the Crypt, Plan 9 del Espacio Exterior y Spanish Quinqui.

«Vinalia Trippers sigue siendo lo que se concibió al principio: un circuito de artistas basado en la amistad. No hay estrellas ni divos. Hay muy buenos latidos y nos ha hecho encontrar nuestro propio estilo», asegura mientras prepara ya el próximo número del fanzine. Sostiene Vicente Muñoz que todos ellos han evolucionado. En su caso, y aparte de su faceta como escritor —tiene ya 20 libros a sus espaldas—, la experiencia le ha servido para poner en marcha antologías como Hank Over, por ejemplo, una edición homenaje a Bukowski que publicó Mondadori. Además, en los blogs de Vinalia siguen surgiendo nuevas voces literarias, voces jóvenes y alternativas que descubren caminos inéditos en la literatura. «Me interesa más la literatura que está por llegar».